Decisiones

0

En cierto pueblo vivía un hombre cuya sabiduría, todos respetaban. Un día, dos jóvenes se propusieron tomarle el pelo.

—Lo tengo todo listo —dijo Alberto a Juan—.
Podremos reírnos del viejo.
— ¿Cómo? —preguntó Juan.
— ¿Ves? Aquí en la mano tengo un pajarito. Vamos a preguntarle al anciano cómo está el pajarito. Si dijere que está muerto, abriré la mano, dejaré libre el pajarito y nos reiremos del anciano. Si dijere que está vivo, apretaré la mano hasta matarlo y nos reiremos de él también.

Encontraron al anciano, y después de saludarlo, le inventaron un cuento.

Al concluirlo, uno de ellos le preguntó;
—Señor, ¿cómo está el pajarito?
Con mucha táctica el anciano contestó:
—El pajarito está como tú quieras. Si lo quieres está vivo; y si quieres, está muerto… El pajarito está como tú quieras. Tú tienes también tu vida en las manos. Puedes hacer con ella lo que quieras.

Uno de los hombres de nuestro tiempo que más habilidad ha tenido para penetrar en nuestras costumbres y expresar la inseguridad y tristeza del hombre contemporáneo es, sin duda alguna, Alberto Camus. En casi todas sus obras, Camus manifiesta la inseguridad, inutilidad y sufrimientos de los hombres. Basta leer algunas de sus obras, para darnos cuenta que muchas personas nunca llegan a ser útiles en nada porque no se deciden en el tiempo oportuno.

Es que hay muchas personas que se llenan de temor cuando tienen que tomar decisiones. ¿Serás tú una de ellas? Posiblemente has pensado mucho en algunas decisiones que imprescindiblemente tienes que tomar en tu vida para llegar a ser —en el mañana— un hombre de utilidad a ti mismo, a la sociedad y a la patria. No es para menos: vivimos en una era decisiva y nos sentimos arrastrados por las fuertes corrientes de ideas filosóficas y materialistas que circulan a nuestro alrededor.

Quisiera que pensaras en tres decisiones que demandan mucho cuidado y meditación. Son posiblemente las más importantes de tu vida y lo son para cualquiera que lea este artículo. Las colocaré en orden de importancia para apreciarlas mejor.

La primera decisión responde a una interrogación que debes hacerte: “¿Qué haré yo con Dios?” Para ello solamente tenemos una de dos actitudes o respuestas: Afirmar o negar su existencia; tratar de servirle y vivir en comunión con Él o hacer todo lo contrario siguiendo el criterio propio.

Sin embargo, muchos jóvenes no quieren tomarse la molestia de pensar en este tema; prefieren seguir la vida como en el presente y quizás algún día, en un futuro lejano, pensar en la responsabilidad para con Dios.

La decisión en cuanto a Dios es ineludible y debes decidir qué vas a hacer con Dios. Carlos Jung, discípulo de Sigmund Freud, dijo “no haber encontrado jamás un caso de neurosis en personas mayores de 35 años cuya causa no fuera religiosa”. ¿Será que muchas personas tratan de postergar esta decisión y esto les quebranta la salud mental? Por eso dije que ésta es la primera decisión que tienes que tomar.

La segunda decisiónresponde a otras interrogaciones que debes formularte y que afectan el futuro de tu existencia: “¿Qué haré yo con mi vida? ¿Qué vocación
quiero seguir? ¿Qué habilidades tengo? ¿Seré parte del problema, o seré parte de la solución del mismo?” En cierta ocasión estuve en una reunión de jóvenes
de 17, 18 y 19 años de edad. Eran unos 25 jóvenes de ambos sexos. Les hice la misma pregunta: ¿Qué piensan hacer ustedes con sus vidas? ¿Qué profesión bquieren seguir? Casi la mayoría de esos jóvenes me contestó: “Nada” o, “No sabemos”.

¡Estaban en uno de los períodos más importantes de sus vidas, recién madurados en sus físicos y mentes, y nunca habían pensado qué hacer con sus vidas! Estamos viviendo en un tiempo cuando la educación es casi de extensión universal. Hoy existen mayores oportunidades de estudiar que cincuenta años atrás.

Por eso es difícil que un joven sin una buena preparación académica pueda conseguir un empleo decente y bien remunerado. En épocas anteriores y en muchos países, cuando un joven alcanzaba el quinto grado de primaria se consideraba una persona con suficiente preparación. Hoy en día, se espera que la mayoría de los jóvenes adquieran preparación universitaria.

Claro está, no debemos considerar la vida del hombre solamente desde el punto de vista académico, pero en verdad éste es un aspecto de vital importancia en
el momento actual. Reconozco que muchos jóvenes están influenciados por el medio ambiente donde despliegan sus actividades.

Pero esta no es ninguna razón para que los jóvenes y señoritas no traten de superar ese medio ambiente y descubrir los talentos y dones que tienen con el fin de utilizarlos en algo más provechoso. Me parece que muchas personas fracasan porque no deciden a tiempo qué hacer con sus vidas.

¿Permanecerás como muchos diciendo “Nada”, o “No sé”? ¿Te dejarás arrastrar por las distintas corrientes o remolinos que están en tu medio ambiente? ¿O dirás:”con la ayuda de Dios, buscaré mis talentos y luego trataré de desarrollarlos para mi propio bien y el de mis semejantes”?

La tercera decisión de importancia responde a otra interrogación que has de hacerte: “¿Con quién voy a compartir mi vida?” Desafortunadamente muchos jóvenes se contestan esta pregunta antes de contestarse las dos primeras y después pasan gran parte de la vida quejándose por la decisión que un día tomaron.

Se ha dicho que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, a veces su madre, pero muchas veces su novia o esposa. Hoy día, al buscar compañera para la vida, los jóvenes suelen olvidar las cualidades internas y los valores espirituales, emocionales y éticos de las muchachas, y buscan sólo las figuras que midan 90-60-90.

Por: logoi.org

Share.

asdasdas